Papa: no escuchéis los mensajes que no llevan a la vida

Cerrarse al Señor, no recorrer el camino de la conversión de uno mismo, lleva a la muerte del alma. En este tercer domingo de Cuaresma, Benedicto XVI ha invitado a la conversión, reconociendo íntimamente a Aquel que libra de la esclavitud, a Aquel que abraza a cada hombre con la potencia salvadora de la Cruz y la Resurrección, y lo libera del pecado y de la muerte. El Santo Padre ha realizado esta reflexión visitando la parroquia romana de san Juan de la Cruz. Una comunidad joven constituida en 1989, fuertemente enraizada en la experiencia de la Palabra de Dios.

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