Anunciados en el Vaticano Premios a la Solidaridad y el Desarrollo

Esta mañana ha tenido lugar la conferencia de prensa de presentación de las solemnes conmemoraciones en el Vaticano del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos HumanoS, en la cual se anunciaron los nombres de los ganadores del premio Cardenal François-Xavier Nguyen Van Thuan, entregados a personas e instituciones que se han destacado por la aplicación de la solidaridad y la doctrina social.

Estos primeros premios cardenal Van Thuan, estructurados en dos modalidades, han recaído en Cornelio Sommaruga, ex presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, y en el apartado, Solidaridad y Desarrollo 2008, serán 4 los premiados: el padre Pedro Opeka, autor del proyecto AKAMASOA, un proyecto de casas para los sin techo de Tananarivo (Madagascar); el padre José Raúl Matte, sacerdote camiliano y médico que se dedica a la asistencia de leprosos en Amazonia, en el Hospital San Camilo y San Luis; el proyecto GULUNAP, una Facultad de Medicina en Gulu, Uganda del norte, en colaboración con la Universidad Federico II de Nápoles y el Proyecto Grupo Ercolini-Vilaggio degli Ercolini, por una integración socio-cultural de jóvenes gitanos, a través de la reubicación en áreas del ayuntamiento de Roma.

Los premios se entregarán en el aula Pablo VI del Vaticano, el próximo 10 de diciembre, con motivo de la conmemoración de los 60 años de la declaración de los Derechos Humanos.

Evangelio de Hoy

13/11/2008, Jueves de la 32ª semana de Tiempo Ordinario.

PRIMERA LECTURA
Recíbelo, no como esclavo, sino como hermano querido
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón 7-20

Querido hermano: Me alegró y animó mucho tu caridad, hermano, porque tú has aliviado los sufrimientos de los santos. Por eso, aunque tengo plena libertad en Cristo para mandarte lo que conviene hacer, prefiero rogártelo apelando a tu caridad, yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión, que antes era tan inútil para ti, y ahora, en cambio, es tan útil para ti y para mi; te lo envío como algo de mis entrañas. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me harás este favor, no a la fuerza, sino con libertad. Quizá se apartó de ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido. Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mi mismo. Si en algo te ha perjudicado y te debe algo, ponlo en mi cuenta; yo, Pablo, te firmo el pagaré de mi puño y letra, para no hablar de que tú me debes tu propia persona. Por Dios, hermano, a ver si me das esta satisfacción en el Señor; alivia mi ansiedad, por amor a Cristo.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 145, 7. 8-9a. 9bc-10
R. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob

Que mantiene su fidelidad perpetuamente, que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. R. El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos. R. Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad. R.

SEGUNDA LECTURA

EVANGELIO
El reino de Dios está dentro de vosotros
Lectura del santo evangelio según san Lucas 17, 20-25

En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios Jesús les contestó: -«El reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros.» Dijo a sus discípulos: -«Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí no os vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación.»

Palabra del Señor.