Evangelio de Hoy

06/12/2008, Sábado de la 1ª semana de Adviento

PRIMERA LECTURA
Se apiadará a la voz de tu gemido
Lectura del libro de Isaías 30, 19-21. 23-26

Así dice el Señor, el Santo de Israel: «Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, no tendrás que llorar, porque se apiadará a la voz de tu gemido: apenas te oiga, te responderá. Aunque el Señor te dé el pan medido y el agua tasada, ya no se esconderá tu Maestro, tus ojos verán a tu Maestro. Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a la espalda: “Éste es el camino, camina por él.” Te dará lluvia para la semilla que siembras en el campo, y el grano de la cosecha del campo será rico y sustancioso; aquel día, tus ganados pastarán en anchas praderas; los bueyes y asnos que trabajan en el campo comerán forraje fermentado, aventado con bieldo y horquilla. En todo monte elevado, en toda colina alta, habrá ríos y cauces de agua el día de la gran matanza, cuando caigan las torres. La luz de la Cándida será 1 como la luz del Ardiente, y la luz del Ardiente será siete veces mayor, cuando el Señor vende la herida de su pueblo y cure la llaga de su golpe.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 146, 1-2. 3-4. 5-6
R. Dichosos los que esperan en el Señor

Alabad al Señor, que la música es buena; nuestro Dios merece una alabanza armoniosa. El Señor reconstruye Jerusalén, reúne a los deportados de Israel. R. Él sana los corazones destrozados, venda sus heridas. Cuenta el número de las estrellas, a cada una la llama por su nombre. R. Nuestro Señor es grande y poderoso, su sabiduría no tiene medida. El Señor sostiene a los humildes, humilla hasta el polvo a los malvados. R.

SEGUNDA LECTURA

EVANGELIO
Al ver a las gentes, se compadecía de ellas
Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 35-10, 1. 6-8

En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: – «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.» Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. A estos doce los envió con estas instrucciones: – «ld a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.»

Palabra del Señor.

El Papa Pide a los Banqueros Solidaridad con las Víctimas de la Crisis

Por motivo de la crisis mundial que se está comenzando a sufrir, este miércoles 03 de Diciembe, Benedicto XVI hizo una petición al final de la audiencia general, se dirijió a los banqueros y pidió solidaridad a favor de los más afectados por la crisis económica, al saludar a un grupo de banqueros italianos, representantes del Crédito Cooperativo del Lamentino que participaron en el encuentro, junto a 7 mil peregrinos presentes en el Aula Pablo VI del Vaticano.

“Vuestra presencia, queridos amigos –les dijo–, me ofrece la oportunidad de subrayar, especialmente en este tiempo de dificultad para tantas familias, uno de los objetivos primarios de las instituciones bancarias y de crédito, es decir, la solidaridad con las capas más débiles y el apoyo a la actividad productiva”.